XANADU 19

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martes, 25 de abril de 2017

Tiras cómicas; DOÑA COLONIA (2)

Se la puede encontrar en cualquier barrio. Es una señora muy conversadora y servicial, que conoce la vida y milagros de sus parientes y vecinos. Puede ser tu abuela, tu tía o tu madre, pero ella es un personaje en sí mismo. 
Lo único que hice fue observarla y dibujarla para las tiras, porque ella vivía en mi barrio. Y yo la veía pasar todas las mañanas con su chismosa para el almacén, a veces hablando sola, otras veces, muy seria, tal vez llena de los problemas que le traían sus hijos y nietos, pero le duraba poco y a la vuelta, ya iba alegre y muchas veces, la escuché tarareando alguna melodía. 
Ella era y es Doña Colonia, y yo me apropié de su personalidad...




sábado, 30 de enero de 2016

Nuevos personjes, nuevos estilos.

Siguiendo con la creación de personajes para la nueva revista MUTANTE, hice muchos intentos, de los cuales, alguno tendrá su desarrollo en historieta. Reconozco que la pintura digital que le aplica mi colega Palmer los destaca sobremanera y les da un brillo que en blanco y negro no se logra. Algunos ejemplos de los varios intentos que completé en tinta, y luego envié a mi colega para aplicarle el colorido:














sábado, 7 de marzo de 2015

Personajes del ayer

A mediados de la década del 50, el diario El País, adjuntaba un suplemento escolar que había sido creado a pedido de uno de sus directores y diseñado por el gran Emilio Cortinas, quién había vuelto de Buenos Aires hacía poco, además de ilustrar cuentos y notas, guionó y dibujó su historieta Homero, el muchacho viajero. Aquél suplemento se denominaba "El Escolar", a tamaño tabloide y a todo color, impreso en papel de diario (nada que ver con el que sale actualmente) y todas las notas y cuentos, así como la tapa  fueron dibujadas por artistas uruguayos: (Douglas Cairolis, F. Silva, R. Bandin, José Lupinacci, Omar Abella, José Rivera, Alberto Monteagudo...).

Las historietas eran todas de sindicatos americanos, como "Pillín", de la empresa Disney; "Lance", con guión y dibujos de Warren Tufts; "Juez Parker" de Dan Helman; "Lalo y Lola"  de  Dik Browne; "Supermán", de Wayne Boring; "Bat Masterson", con guión de Herron y dibujos de Powell y Nostrand; "Mr. Nakamura, detective", de los argentinos G.H. Quenne y Guillermo Dowbley, por lo que se destacaba una hecha exclusivamente para el suplemento: 

"Las hazañas de Pepín y Don Paquito"

que se referían a un chico rubio y su compañero ¡un gato!, cuyo dibujante fue Omar Abella y su guionista es hoy el reconocido escritor: César Di Candia.

Esta es una pequeña muestra para recordar esos personajes del ayer que nos acompañaron en la niñez.






















Escaneados por Roberto González.


sábado, 3 de enero de 2015

Mi blog de historietas


Día a día, voy subiendo las aventuras de distintos personajes que he creado para sus aventuras en historietas, algunos escritos por mí y otros, ayudado por la pluma de amigos guionistas. Visítenlo, háganse sus seguidores y compartanlo por sus redes sociales; les quedaré eternamente agradecido.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Uno de mis más queridos personajes

Tatucito
He creado y dibujado muchos y variados personajes, pero este en especial, me trae nostálgicos recuerdos. Primero porque yo fuí un niño que vivió en plena campaña, muy lejos de la ciudad, y para concurrir a la escuela, debía montar a caballo, previa levantada a las 6 de la mañana. 
Luego de tomar el desayuno que me preparaba mi madre, acompañaba a mi padre a buscar el caballo que teníamos en un campo cercano (en un potrero alquilado), y después que mi padre le ponía la montura y los demás avíos, ya que para mi edad ( 7 años) eran muy pesados, me ayudaba a montarlo. Le había acortado los estribos para que mis piés calzaran justos.
En el comienzo de las clases, a mediados de marzo, las mañanas eran tibias y entre el gorjear de los pájaros que ya formaban concierto, me iba al trotecito rumbo a la ciudad. El camino era de tierra aplanada y debía ir por los bordes, donde estaba más seguro por si alguien pasaba en auto o al galope y me llevara puesto, aunque a esa hora no había nadie por los caminos. 
Tenía muchos repechos con sus bajadas, pero a medida que me acercaba al pueblo, el camino mejoraba y se allanaba, haciendo más suave la marcha. 
Así llegaba hasta la casa de mis abuelos maternos, donde uno de mis tíos, me ayudaba a bajar y se encargaba del caballo. De allí salía corriendo para la escuela que quedaba como a tres kilómetros, dentro del poblado. Como la maestra ya estaba avisada que yo siempre llegaba tarde, no me sermoneaba y me daba un rápido repaso de lo dado hasta ese momento.
El problema era en tiempos de invierno, con los campos blancos por las heladas y como en esa época era de uso el pantalón corto y las medias blancas a media pierna, el frío me calaba y hacía temblar y se le veía el humo del aliento que exhalaba el blanco caballo de largas crines que tenía y al que le llamábamos "Tordillo" simplemente.
Cuando volvía de la escuela, volaba a casa de mis abuelos, comía algo frugal porque el viaje era largo y no debía llenar la panza. 
Mi tío ya tenía pronto el Tordillo, me ayudaba a montar y partía de vuelta a mi casa, con la cartera de cuero en bandolera, con mis cuadernos y el libro de lecturas dentro.
Como ya era mediodía, el sol calentaba y me daba por galopar -aunque me lo tenían prohibido- pero eso me embriagaba de una sensación placentera con el viento fresco en mi cara y la túnica blanca, agarrada de un solo botón hacía las veces de capa y yo soñaba que era uno de esos personajes que leía en las revistas de historietas.
Una mañana que fuímos con mi padre a buscar el Tordillo, me adelanté por entre unos árboles achaparrados y tal fue mi susto cuando ví como una víbora se desprendía de las ramas frente a mí.
Con un palo que tomó de algún lado, mi padre dio pronta cuenta de aquél reptil, había muchos y venenosos en aquellos campos y no nos podíamos descuidar porque su picadura era mortal.
Desde ese día fuí siempre detrás de mi padre.
Toda esta introducción era para justificar a Tatucito, el niño campesino que publique por años en "El Día de los Niños", muchas de sus historias fueron vividas por mí previamente. 
Aunque primero lo dibujé para el suplemento "Pilán" que sacaba el diario La Mañana, y al que había denominado"Gauchito" y tenía otro diseño que con el tiempo lo fui estilizando hasta llegar al definitivo de este personaje.