XANADU 19

miércoles, 23 de mayo de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

Dibujantes olvidados


CARLOS MARIA FEDERICI

[Charles Fedson]


Mi querido amigo ha optado por permanecer  lejos del mundanal ruido del moderno comic que adoran las nuevas generaciones, fiel a sus gustos de la "golden age" americana, y aunque sea reconocido entre muchos de los nuevos dibujantes, no dibuja desde hace muchos años, ya que su mayor aporte lo ha hecho para la narrativa, en cuentos y novelas pero que tampoco lo ha encumbrado al lugar que se merece.
Cuando hice la web de Comigráfika (hace muchos, muchos años, me escribió lo que sigue a continuación y que lo describe.)




Es montevideano, y se ha obstinado en residir en esta pequeña gran ciudad durante más años de los que el decoro consiente en mencionar, pese a que la peripecia de alguno de sus personajes roce la frontera exótica del Extremo Oriente, o incluso los límites de la Nebulosa del Cangrejo. Su actividad, cuyo comienzo puede situarse a principios de la década del '60, se ha venido centrando mayormente en la narrativa "de géneros" (policial, fantasía, ciencia ficción y/o terror); pero el comic ha tenido sin duda un lugar de preferencia, aunque no de volumen, en ella. Si la cantidad de sus obras en este medio de narración secuencial es decididamente magra, y su calidad debatible, en cambio no puede negársele, en varios casos, cierta cualidad pionera, al menos en nuestro ámbito. Barry Coal, su primera producción publicada (1968), tuvo dos interesantes particularidades: por un lado, constituyó el primer intento de realizar una tira "de aliento internacional" que se registró en estas playas; por otro, el hecho de que el protagonista (cuyo apellido puede traducirse, literalmente, "carbón") fuese un detective negro, no tenía hasta entonces precedente, ni siquiera entre las historietas extranjeras. Su trayectoria, por desgracia, fue tan breve como la del periódico que la albergara, clausurado en pocos meses por motivos políticos. En 1973, Dinkenstein, la segunda incursión por parte de Federici en el comic digna de mención, materializó toda la admiración del autor por las viejas películas de terror del sello Universal, además de su casi culto por los creadores norteamericanos de comic de los años '50. Concebida en principio para el mercado de EE. UU., se publicó, en cambio, en Argentina, Bélgica y finalmente en nuetro país (la etapa, paradójicamente, de más difícil culminación de su accidentado ciclo). Finalmente, "Jet" Gálvez, que apareció en 1980-81 en páginas de una revista paraescolar de la época, resumió también una serie de convicciones sustentadas por quien la firmó. Una aventura de ciencia ficción en episodios a colores, destinada a públicos preadolescentes, no dejaba de lado, sin embargo, ciertos guiños al lector veterano, en forma de alusiones a personajes e historietas clásicos, como asimismo en la factura de los diálogos, que mucho debían al modo norteamericano de los buenos tiempos. Se evitaba la apariencia desagradable, agresiva y áspera del comic más reciente, procurando una general impresión de simpatía, inclusive por parte de los "villanos" y de los escasos "monstruos" que figuraban en la trama. "Un futuro 'como los de antes'" fue la frase que un crítico le dedicó, en son de encomio, halagando al autor, que se vio correctamente interpretado en sus esfuerzos. Luego de eso, Federici realizó exposiciones de originales (1981, 1984, 1985), aunque sin perder de vista la principal finalidad del género, que debería destinarse a la dinámica de las prensas antes que al estatismo de la galería. Sin perjuicio de lo cual , él opina que resulta conveniente que, de vez en cuando, se facilite al público la visión de la obra original,a fin de que le sea posible hacerse una idea más clara -generalmente inaccesible a través de las reproducciones- de todo el sudor y en ocasiones, la sangre, que van mezclados con la tinta china. Por motivos similares estuvo de acuerdo con que parte de sus realizaciones figuren en el Museo del Humor y la Historieta de la ciudad de Minas.

Publicados en "Patatín y Patatán"


lunes, 21 de mayo de 2012

Dibujantes olvidados

Celmar Poumé
Celmar fue un gran bohemio, generoso con sus amigos y tenía el sueño de juntarnos a todos los dibujantes en un gran sindicato, donde proteger nuestras obras. Logró realizar la "Primera Muestra de la Historieta Uruguaya", allá por el lejano 1972, dando a conocernos a los visitantes que veían nuestros dibujos en la prensa y en las revistas, pero no nos habían visto en persona. No había Cosplay todavía. Era todo nuevo en un Montevideo chato y gris, y la idea al principio parecía utópica, pero él logró con fuerza, tesón y mucho empeño, convencer a las autoridades de la intendencia para que le cedieran el espacio del Subte municipal, y después a los dibujantes, que por lo general no nos distinguimos por ser muy exponenciales, salvo raras excepciones, obvio.
Si hoy viviera, estoy seguro que acompañaría loco de contento a los jóvenes dibujantes en sus nuevas formas de expresión.
Por lo que fue y nos dejó, es que le pedí a nuestro gran amigo y periodista Pablo Dobrinin que escribiera un artículo para mi revista "Balazo", que por razones ya conocidas, se lo hizo a su hijo.








Dibujos humorísticos















viernes, 18 de mayo de 2012

Dibujantes olvidados


José Rivera Giacoia


Es uno de nuestros más completos artistas que ha sido relegado al olvido, de la calidad de un Salinas, Breccia o cualquier otro de los clásicos. Ya sea porque siempre se mantuvo en el bajo perfil o porque nunca generó "noticias escandalosas", ni se integró a las nuevas generaciones de dibujantes, el hecho es que don José es poco o nada reconocido, salvo por los más veteranos o los que gustaron y admiraron su excelente obra.

Por eso, esta nota fue un pequeño homenaje que le rendimos en la querida "Balazo",y que nuestro compañero Dobrinin le hizo con un reportaje para conocerlo un poco más y reveer  la tira que dibujó magistralmente en el diario El Día.










ADDENDA

Dibujante, ilustrador, nacido en Montevideo, el 21 de abril de 1930. A los veinticinco años, cursó estudios de dibujo humorístico en una academia particular y dos años después, hizo su debut profesional en el semanario "La Gaceta Sideral", con su historieta "Ben Bollo". Trabajó para el diario EL DIA, y sus diversos suplementos, y es en 1958, cuando publica  su primer historieta seria, de género gauchesco: "Aventuras de un inglés en el Uruguay", republicada como "Patricio York", en la revista Bandera Negra y en 1959, su mayor obra; la tira diaria sobre la novela de Acevedo Díaz:"ISMAEL", que tuvo como adaptadores del guión a Antonio García Pintos y a José Mariño, pero que Rivera completaría solo, completando 209 tiras, hasta 1960.

Rivera posando cuando colaboró en mi escuela de dibujo en 1977.


 Desde 1966 fue ilustrador permanente de EL DIA DE LOS NIÑOS, el suplemento infantil del diario EL DIA, hasta su retiro en 1990. Allí dibujó las historietas "Paloma y Pequitas" y "Pepe Ñandú", guionadas por Eduardo Ferrer. Fue colaborador de Al Rojo Vivo, Mundo Uruguayo, El Escolar, Patatín y Patatán, Lunes, Lengua Larga, Moñita Azul, el anuario del Banco de Seguros, entre otros. Realizó rigurosas témperas y acrílicos para la Armada uruguaya. También publicó el  cartoon "El deporte es así", con guión de Luís Prats, que publicó el semanario BUSQUEDA en Montevideo y se distribuyó en otras publicaciones de Sudamérica.

ISMAEL

DE EDUARDO ACEVEDO DIAZ MAGISTRALMENTE DIBUJADA POR JOSE RIVERA





  Fecha de aparición: el sábado 13 de junio de 1959, el diario EL DÍA, publicó un anuncio, bajo el título: "Mañana iniciamos la publicación de una magnífica interpretación de Ismael". La historia era considerada "una nota de alto valor periodístico", y afirmaba: "La versión del joven y brillante dibujante que es José Rivera, forzosamente libre, se ajusta no obstante fielmente a la trama del original y reproduce, con verdad, los tipos de nuestro país en la época de la independencia, las vestimentas, los escenarios, las campiñas". La última tira, que llevaba el número 218, apareció el 18 de marzo de 1960. En 1999, estas tiras (la historieta completa) se comienza a republicar en la revista BALAZO, a partir de las copias del diario (los originales se extraviaron en el interior de Argentina en la década del ´60), y se retocan para limpiarlas y lograr una buena impresión.



jueves, 17 de mayo de 2012