Publicado en la edición Nº 924 del suplemento infantil Charoná,
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XANADU 19
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Sonrisas al paso
Como siempre, de mi caja de chistes, saco algunos para que se olviden un poco de la futilidad de los problemas diarios y si les puedo sacar una sonrisa, ya estaré bien pago.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Ilustraciones
sábado, 17 de noviembre de 2012
Historieta en proceso
Estuve dibujando las primeras páginas sobre una serie de leyendas que se comentaban en el interior, hace muchos años.
Esta narra de "apariciones" o cuando se tenía un encuentro con "alguien" desconocido, en algún recodo de camino o a "campo traviesa".
El guión de esta historia narra algo de eso, pero como no está finalizada no adelantaré más. Solo los dibujos que están en proceso.
Esta narra de "apariciones" o cuando se tenía un encuentro con "alguien" desconocido, en algún recodo de camino o a "campo traviesa".
El guión de esta historia narra algo de eso, pero como no está finalizada no adelantaré más. Solo los dibujos que están en proceso.
jueves, 15 de noviembre de 2012
viernes, 9 de noviembre de 2012
Santos Cruz
La historia de un personaje que cambió de nombre y apellido
Este personaje nació un poco por casualidad y también por necesidad de ocupar el lugar de otro que no había interesado al futuro editor. Por aquellos lejanos años de principios de 1970 se publicaba una revista para niños: "Andresito", cuyos editores eran Sergio Boffano y Juan J. Ravaioli. Yo estaba empleado en el diario El Día y tenía bastante trabajo en su suplemento infantil "El Día de los Niños", donde hacía poco había entrado Eduardo Barreto, y dibujaba su "Poderoso Halcón".
Fue Eduardo quién me dijo si quería acompañarlo a las oficinas de la revista, ya que él -siempre entusiasta y buscando nuevas oportunidades- pensaba que podría "colocar" algo.
Para no contradecirle lo acompañé, no sin antes preparar mi propia muestra, ya que no iba a perder tiempo sin tratar de encontrar algo yo también, así que revolviendo en mis archivos encontré dos páginas de una historieta gauchesca que había hecho unos años antes y que no la había seguido ya que no le veía ubicación en el suplemento. Yo tenía muchas historietas pedidas y esa de gauchos había quedado postergada. La historieta se llamaba "Nazareno Lanza", la vida de un joven gaucho en la época del Ëxodo.
Esa tarde uno de sus directores: Boffano estaba presente así que primero atendió a Eduardo, que salió con una sonrisa de oreja a oreja de la oficina: le iban a publicar todas las aventuras que había dibujado del "Poderoso Halcón" en un número especial de la revista, solo tenía que rearmarlas, porque no se ajustaba a la caja, pero para Eduardo eso era cosa de niños.
Así que me tocó hablar con Bóffano -ya lo conocía de haber trabajado juntos en un suplemento del diario La Mañana, ("Pilán", 1966) donde yo dibujaba la historieta "Gauchito" a todo color. Cuando vio mis páginas me dijo si yo podía hacerle unas 20 para un número especial de fin de año, pero si podía cambiarle el nombre al personaje. Según él, no tendría "pegada", aunque me defendí explicándole que Nazareno era por las espuelas a las que los gauchos le llamaban "nazarenas", y Lanza era obvio. Pero para no contradecirlo, él era el editor, le dije que pensaría en otro nombre.
En menos de una semana, Eduardo había entregado todas las páginas rearmadas y prontas para su impresión y a la otra semana, tenía la revista con la aventura completa del "Poderoso Halcón".
Minetras yo luchaba en el tablero con el pedido. Me había "embretado con 20 páginas en un momento de mucho trabajo, pero era joven, tenía lo que quería: escribir y dibujar un personaje propio. Ya había dibujado para El Día de los Niños, la historia de Artigas en historieta, durante tres años, con guión de Julio R. Cravea -periodista y crítico de cine del diario, lo que me había dejado mucho material de referencia para ubicarlo en la gesta artiguista de 1811. Así saltó del tintero "Santos Cruz, en las luchas por la Independencia".
Me demoré más de lo previsto en la historieta, casi toda a pluma y en cartulina muy grandes para que al reducir se disimularan los posibles errores que todos cometemos cuando dibujamos solos.
Pero Eduardo me había avisado que la revista andaba mal en los quioscos y que me apurara a llevarles mi historieta, así que la terminé en la página 17, con "Final de episodio", previendo una continuidad.
La llevé a las oficina de la revista, ese día estaban los dos directores juntos: Boffano y Ravaioli.
Les gustó mucho mi dibujo, pero me dijeron que estaban cerrando la revista definitivamente porque no había tenido la venta esperada. Creo que me vieron la desmoralización en la cara que Ravaioli me dijo:
-No se preocupe que el año que viene sacamos otra...
-Sí -dijo Boffano- y esta historieta se la vamos a publicar...Tal vez de a 2 páginas, porque me gusta mucho su estilo
.
La revista que iban a sacar ya estaba saliendo por Editora La Mañana y El Diario (SEUSA) y tenía por nombre: Charoná. Boffano era quien lo dibujaba, junto con otros ayudantes y como esa editorial tenía una cuestión que resolver con él (creo que le debían bastante) habían llegado a un arreglo y Boffano se quedaba con la revista y el personaje.
Fue lo que sucedió. Por marzo del año siguiente, volvía la revista Charoná a los quioskos, un poco más angosta y con menos colores que las anteriores, pero mi "Santos Cruz" estaba publicada, de a 2 páginas por semana. Al final, gané más por que al salir semanalmente y de a dos páginas, cobré más que lo que me habían ofertado para una sola publicación. En aquellos años todavía se pagaba al dibujante, aunque costara un poco de paciencia. Cuando se terminó de publicar esa historia, Boffano me llamó para pedirme más y si podía escribir y dibujar también dos páginas semanales del indiecito.
Y a pesar que seguía con todo el trabajo del diario, más el suplemento infantil, acepté el ofrecimiento.
¡Si era lo que más quería desde que me conozco: dibujar historietas! Y tenía una de gauchos y otra cómica para niños, y Pepe Ñandú y el Mono Fosforito, y Bombón y qué se yo cuántos más...No sé cómo hice para cumplir con todas, porque eran semanales. ¡Y no tenía ayudante!. Lo que me sobraba eran ganas de dibujar, sumados a noches sin dormir.
Esta historia pertenece a la quinta aventura de Santos. Todas las historias completan unas 102 páginas.
Este personaje nació un poco por casualidad y también por necesidad de ocupar el lugar de otro que no había interesado al futuro editor. Por aquellos lejanos años de principios de 1970 se publicaba una revista para niños: "Andresito", cuyos editores eran Sergio Boffano y Juan J. Ravaioli. Yo estaba empleado en el diario El Día y tenía bastante trabajo en su suplemento infantil "El Día de los Niños", donde hacía poco había entrado Eduardo Barreto, y dibujaba su "Poderoso Halcón".
Fue Eduardo quién me dijo si quería acompañarlo a las oficinas de la revista, ya que él -siempre entusiasta y buscando nuevas oportunidades- pensaba que podría "colocar" algo.
Para no contradecirle lo acompañé, no sin antes preparar mi propia muestra, ya que no iba a perder tiempo sin tratar de encontrar algo yo también, así que revolviendo en mis archivos encontré dos páginas de una historieta gauchesca que había hecho unos años antes y que no la había seguido ya que no le veía ubicación en el suplemento. Yo tenía muchas historietas pedidas y esa de gauchos había quedado postergada. La historieta se llamaba "Nazareno Lanza", la vida de un joven gaucho en la época del Ëxodo.
Esa tarde uno de sus directores: Boffano estaba presente así que primero atendió a Eduardo, que salió con una sonrisa de oreja a oreja de la oficina: le iban a publicar todas las aventuras que había dibujado del "Poderoso Halcón" en un número especial de la revista, solo tenía que rearmarlas, porque no se ajustaba a la caja, pero para Eduardo eso era cosa de niños.
Así que me tocó hablar con Bóffano -ya lo conocía de haber trabajado juntos en un suplemento del diario La Mañana, ("Pilán", 1966) donde yo dibujaba la historieta "Gauchito" a todo color. Cuando vio mis páginas me dijo si yo podía hacerle unas 20 para un número especial de fin de año, pero si podía cambiarle el nombre al personaje. Según él, no tendría "pegada", aunque me defendí explicándole que Nazareno era por las espuelas a las que los gauchos le llamaban "nazarenas", y Lanza era obvio. Pero para no contradecirlo, él era el editor, le dije que pensaría en otro nombre.
En menos de una semana, Eduardo había entregado todas las páginas rearmadas y prontas para su impresión y a la otra semana, tenía la revista con la aventura completa del "Poderoso Halcón".
Minetras yo luchaba en el tablero con el pedido. Me había "embretado con 20 páginas en un momento de mucho trabajo, pero era joven, tenía lo que quería: escribir y dibujar un personaje propio. Ya había dibujado para El Día de los Niños, la historia de Artigas en historieta, durante tres años, con guión de Julio R. Cravea -periodista y crítico de cine del diario, lo que me había dejado mucho material de referencia para ubicarlo en la gesta artiguista de 1811. Así saltó del tintero "Santos Cruz, en las luchas por la Independencia".
Me demoré más de lo previsto en la historieta, casi toda a pluma y en cartulina muy grandes para que al reducir se disimularan los posibles errores que todos cometemos cuando dibujamos solos.
Pero Eduardo me había avisado que la revista andaba mal en los quioscos y que me apurara a llevarles mi historieta, así que la terminé en la página 17, con "Final de episodio", previendo una continuidad.
La llevé a las oficina de la revista, ese día estaban los dos directores juntos: Boffano y Ravaioli.
Les gustó mucho mi dibujo, pero me dijeron que estaban cerrando la revista definitivamente porque no había tenido la venta esperada. Creo que me vieron la desmoralización en la cara que Ravaioli me dijo:
-No se preocupe que el año que viene sacamos otra...
-Sí -dijo Boffano- y esta historieta se la vamos a publicar...Tal vez de a 2 páginas, porque me gusta mucho su estilo
.
La revista que iban a sacar ya estaba saliendo por Editora La Mañana y El Diario (SEUSA) y tenía por nombre: Charoná. Boffano era quien lo dibujaba, junto con otros ayudantes y como esa editorial tenía una cuestión que resolver con él (creo que le debían bastante) habían llegado a un arreglo y Boffano se quedaba con la revista y el personaje.
Fue lo que sucedió. Por marzo del año siguiente, volvía la revista Charoná a los quioskos, un poco más angosta y con menos colores que las anteriores, pero mi "Santos Cruz" estaba publicada, de a 2 páginas por semana. Al final, gané más por que al salir semanalmente y de a dos páginas, cobré más que lo que me habían ofertado para una sola publicación. En aquellos años todavía se pagaba al dibujante, aunque costara un poco de paciencia. Cuando se terminó de publicar esa historia, Boffano me llamó para pedirme más y si podía escribir y dibujar también dos páginas semanales del indiecito.
Y a pesar que seguía con todo el trabajo del diario, más el suplemento infantil, acepté el ofrecimiento.
¡Si era lo que más quería desde que me conozco: dibujar historietas! Y tenía una de gauchos y otra cómica para niños, y Pepe Ñandú y el Mono Fosforito, y Bombón y qué se yo cuántos más...No sé cómo hice para cumplir con todas, porque eran semanales. ¡Y no tenía ayudante!. Lo que me sobraba eran ganas de dibujar, sumados a noches sin dormir.
Esta historia pertenece a la quinta aventura de Santos. Todas las historias completan unas 102 páginas.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
martes, 6 de noviembre de 2012
Mi método de trabajo
Hace poco un joven amigo me envió un email, preguntándome como podía hacer para dibujar unas tiras. Había visto las mías y estaba interesado en que le explicara mi forma de trabajo. Sin que esto parezca dar una lección -eso ya lo hice hace años -subo estos croquis y bocetos que no había deshechado y servirán para la muestra. Lo demás corre por cuenta del novel dibujante.
1)
Hago un croquis previo de toda la historia, porque a veces me faltan datos, como un arma o un paisaje , y tengo tiempo de buscarlo antes de empezar el boceto.
Con los cuadritos marcados y utilizando lápiz azul, que después será eliminado en la computadora y que me evita la molestia de borrar 10 o 20 páginas, lo que me fastidia mucho, planto el dibujo.
2)
Utilizo mucho las líneas de base y voy armando el dibujo en base a figuras geométricas, aunque tenga las fotos de los modelos, ya que las fotos deforman y un ojo avizor lo puede ver y remediar antes de cometer un error del que después se arrepentirá. Por eso lo mejor es dibujar desde el esqueleto inicial, no el de huesos, sino el que se usa en base a óvalos, cilindros, y todas las líneas que sean necesarias para completar el dibujo. Al hacerlo en azul y no tener que borrar después de entintado, el papel resiste más.
Hace años, cuando todavía no tenía la computadora como herramienta, primero de todo dibujaba los textos a mano con su globito y después hacía los personajes y el resto de cada cuadrito.
Ahora que tengo un programa desde el que coloco globitos y texto, me agiliza mucho el tiempo de dibujo y además, el texto queda mejor presentado ya que tengo un tipo de letras de historietas acorde: la Baloon Lettering que me gusta mucho y se asemeja a las dibujadas a mano.
Hasta no tener todas las páginas terminadas a lápiz, no empiezo a entintar.
1)
Hago un croquis previo de toda la historia, porque a veces me faltan datos, como un arma o un paisaje , y tengo tiempo de buscarlo antes de empezar el boceto.
Con los cuadritos marcados y utilizando lápiz azul, que después será eliminado en la computadora y que me evita la molestia de borrar 10 o 20 páginas, lo que me fastidia mucho, planto el dibujo.
2)
Utilizo mucho las líneas de base y voy armando el dibujo en base a figuras geométricas, aunque tenga las fotos de los modelos, ya que las fotos deforman y un ojo avizor lo puede ver y remediar antes de cometer un error del que después se arrepentirá. Por eso lo mejor es dibujar desde el esqueleto inicial, no el de huesos, sino el que se usa en base a óvalos, cilindros, y todas las líneas que sean necesarias para completar el dibujo. Al hacerlo en azul y no tener que borrar después de entintado, el papel resiste más.
Hace años, cuando todavía no tenía la computadora como herramienta, primero de todo dibujaba los textos a mano con su globito y después hacía los personajes y el resto de cada cuadrito.
Ahora que tengo un programa desde el que coloco globitos y texto, me agiliza mucho el tiempo de dibujo y además, el texto queda mejor presentado ya que tengo un tipo de letras de historietas acorde: la Baloon Lettering que me gusta mucho y se asemeja a las dibujadas a mano.
Hasta no tener todas las páginas terminadas a lápiz, no empiezo a entintar.
3) El entintado lo comienzo por los rostros y manos, generalmente a pluma. Luego con un pincel Nº 6 entinto el resto, tratando de balancear las luces (blancos) con las masas de negro. Si tengo tiempo, lo doy vuelta al dibujo para no verlo y me alejo del tablero. Camino, voy a donde tengo mi depósito de libros y dibujos y miro un poco de todo. Luego vuelvo al tablero, me enchufo los auriculares con buena música y con una fibra de 6 negro, termino los detalles de los fondos y retoco lo que me parezca necesario. Casi no uso témpera blanca, pero a veces para destacar luces, la aplico bien espesa para que tape bien la línea o el área de tinta negra.
4) Ahora que todas las páginas quedaron listas, esto me puede llevar unas semanas de trabajo diario, las escaneo y como ya dije, por medio del Photoshop aplico los globitos (previamente dibujados y entintados a mano) que ya tengo archivados y agrego el texto que está escrito en otro programa, el Word, como me lo envió el guionista, o lo escribí yo mismo.
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