Un periodista del diario El Observador se sintió "tocado" por la noticia que dejé de dibujar el indiecito Charoná y me hizo una entrevista, que resume a grandes trazos, mi vida profesional en este querido y gris Montevideo al que vine hace casi 50 años.
Estilo - HISTORIETAS
Gezzio cuelga los pinceles de Charoná
El dibujante por más de cuatro décadas del niño charrúa repasa su carrera personal y explica sus motivos
+ Valentín Trujillo - 08.02.2013, 06:00 hs
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La vida de William Geninazzio quedó condicionada para
siempre el día que su oficio de dibujante hizo que debiera cambiar su
nombre un día perdido de 1965. Su apellido italianísimo se le iba de la
medida de 8 centímetros de la columna en El Día, donde hacía caricaturas
políticas para el diario colorado, en ese momento de oposición.
“‘Gezzio’
surgió al principio como apócope de Geninazzio, pero luego quedó. Hoy
lo tengo registrado”, explica a El Observador William Gezzio, quien
durante más de cuatro décadas dibujó tiras cómicas en diferentes
publicaciones, y entre ellas hizo famoso al personaje de Charoná, creado
por Sergio Bóffano.
Como en una especie de bautismo gráfico, ese día Gezzio escribió su firma en su destino.
Luego de una vida de decenas de personajes, hoy Gezzio, nacido en Nueva Palmira hace 68 años, dejó de dibujar a Charoná.
En
la charla con El Observador, Gezzio recordó el pasado, su larga
trayectoria y su presente. Gezzio empezó a dibujar a los 20 años.
Estudió en Buenos Aires, en la desaparecida Escuela Panamericana de
Arte.
Ingresó a trabajar al diario El Día en 1965, cubriendo una
licencia, y estuvo allí hasta 1983. “Era una época donde no había
historietistas. Tenía que hacer caricaturas políticas. Era un diario de
oposición, en contra del colegiado blanco. Hacía muchas caricaturas de
(Martin) Etchegoyen”, recuerda Gezzio.
Un año después, en 1966, sale un suplemento para niños, “El Día de los niños”, donde participó como ilustrador.
Allí
creó varios personajes: Bombón, un niño negro. “Lo hice como
contrapartida a Daniel Boone, que era americano y rubio”, explica
Gezzio. También hizo a Tatucito, un niño de campo.
El origen de CharonáEntre
1965 y 1966, los diarios La Mañana y El Diario editaron un suplemento
para niños llamado Pilán, con el célebre personaje infantil de Eduardo
Freda.
Gezzio presentó la idea de una tira de un niño campesino que
se llamaba Gauchito. En 1967 conoce al director de arte de Sergio
Bóffano, creativo de La Mañana y El Diario, y continúa dibujando las
aventuras de Pilán.
Según Gezzio, a Bóffano llegaron unos
maestros de primaria con la idea de dibujar un personaje llamado
Charoná, un indio charrúa adolescente, “cuyo nombre significaba
supuestamente ‘cachorro de hombre’”, en palabras del dibujante. Bóffano
le encargó a Gezzio dibujar a Charoná. “Era un personaje alto y
musculoso, muy rudimentario, que yo dibujaba en blanco y negro, muy
diferente del luego conocido”, explica Gezzio.
En paralelo, el
dibujante creaba otras historietas, como Humornautas, un tira de humor
de viajeros del espacio, de 1971. “Me basé en la anécdota Eran chistes
del espacio, cuando el hombre llegó a la Luna”, dice.
También hizo Estado de humor, con chistes “para toda la familia”, en media página en el antiguo formato sábana.
Por esa época Charoná se independiza de los diarios y comienza a publicarse de forma independiente.
En 1971 creó a Santos Cruz, un gaucho de la epoca artiguistas en las huestes orientales, que salía en Charoná.
A
partir de año siguiente, Gezzio comienza a hacerse cargo de dibujar a
Charoná todas las semanas, además de las tapas de la revista (que
presentaban hechos históricos ) y los pósters que venían encartados en
la revista.
El indio se hace niño
A medida que la tecnología
en las imprentas avanza, la publicación mejora en cuanto a calidad de
papel y de impresión, por lo que se decide cambiar también a Charoná y
hacerlo más niño.
“Era muy muchachón y queríamos llegar más al público infantil”, explica Gezzio.
Entonces
le sacó los musculos, lo hizo más bajo y el personaje se coloreó por
computadora. Ese es el personaje que se hizo popular y acompañó los años
escolares de varias generaciones de uruguayos que hoy tienen entre 40 y
25 años.
El éxito de Charoná hizo que el personaje tuviera un
programa de televisión, El rato de Charoná, en Canal 5, protagonizado
por Luis Alberto Carballo que interpretaba al niño indio. Hacia
principios de los años 1990 Gezzio deja Charoná y lo suplantan en su
tarea varios dibujantes. Pero la tarea no es sencilla.
“Es un
personaje difícil de seguir, porque tiene muchas vueltas: la cabeza es
especial, tiene una medida especial, la nariz y los ojos ovalados, los
ojos claros, con un iris particular. Como (los dibujantes) se aburrían
por el esfuerzo que les demandaba me llamaron de nuevo”, dice Gezzio,
que en 1998 vuelve a dibujar a Charoná.
En 2001 lo contactan
desdel diario La República, para que suceda como dibujante a Enrique
Arditto en la tira Viviana y Yamandú, que tenía 16 años de antigüedad.
En 2011, Charoná comienza a salir como suplemento del diario La
República, hasta la semana pasada. Actualmente le reclama haberes
impagos al periódico en el que trabajó siete años y en cuyas páginas
dibujó la tira de cómic Viviana y Yamandú.
“Me dijeron que
necesitaban el espacio para sudoku y otros juegos. Quedamos en un lugar
muy pequeño”, explica antes de recordar que el 5 de febrero pasado le
comunicaron que la historieta no se publicaría más. Hoy Gezzio publica
en un blog argentino una tira llamada Tente y sus amigos, para niños.
Además anuncia que volverá con Santos Cruz, su tira gaucha. l