martes, 14 de junio de 2011

Palabras al viento


Los que sufren la profesión de dibujantes, deberían arremeter contra la desidia e ignorancia de la mayoría que juzgan a la historieta un arte menor, sin valía, considerando que quienes lo practican son personas que lo hacen como un hobby, un pasatiempo, en fin “unos loquitos sueltos” que se entretienen haciendo macaquitos.
Pero, ¿qué pasaría si tuviésemos leyes que nos protejan, por ejemplo: dignificando el trabajo pagándonos lo que el mismo vale, con un laudo acorde a los costos actuales de los materiales, el costo de vida y el tiempo de nuestra vida empleado en la obra realizada.?
¿Qué pasaría si alguna ley refrendada por los gobernantes que hemos elegido para que nos protejan y amparen, legislara que cualquier medio de prensa deberá tener el 60 % de dibujo uruguayo hecho por nuestros dibujantes, dando la oportunidad a tantos jóvenes que de la única manera que tienen de publicar algo, es en fotocopias pagadas de su propio bolsillo?
¿Qué pasaría si se instaurara un “Día de la Historieta Uruguaya”, podría ser la fecha de nacimiento de uno de los grandes olvidados (como ha sucedido con tantos) el gran maestro Emilio Cortinas?
¿Qué pasaría si todos los quioscos y todas las librerías tuvieran la obligación de mostrar los fanzines y las revistas hechas con sangre, sudor y lágrimas por los hermanos uruguayos, en lugares tan destacados como lo hacen con las extranjeras, y que no se quedaran con el 30 o el 50 % del precio de tapa?
¿Qué pasaría si tuviésemos una casa donde ya viejos pudiéramos juntarnos con otros colegas y que se nos proteja al final de nuestras vidas dedicadas al dibujo, además de ser incluídos en el BPS y en alguna sociedad médica?
Creo que pasaría lo que en otros países se ha logrado: elevar la valía de un arte tan grande como la pintura o el cine, que es nuestra historieta, y además de generar espacios, dignificar al dibujante y al ilustrador.
Desgraciadamente, la condición misma del dibujante le hace una persona alejada de toda defensión de su propio arte, pero deléguese en otros más capacitados para enfrentar esos problemas.
Y busquen la protección en la unidad, que al igual que una rama un dibujante solo,es fácil de romper , pero no un grupo.

El Eco, cartoon histórico

Publicado el sábado 11 se junio de 2011