miércoles, 27 de enero de 2016

Mi personal creación de personajes


Una tarea que encaro con entusiasmo es la creación de los personajes que tengo que dibujar en las historietas. 
Hasta que no le encuentro la fisonomía, su vestimenta y objetos que porte, no me quedo tranquilo. Siempre comienzo por definir el rostro. Luego lo dibujo en varias posiciones y le agrego algunas expresiones. Le hago una hoja modelo, donde pongo el rostro y otra con el cuerpo entero, de frente, de costado y de atrás. Eso me permite mantener el parecido a lo largo de toda la historia, aunque a veces, le agrego detalles en algún cuadrito, por imposición del guión.

    Para aprovechar la facilidad que da el photoshop, generalmente dibujo el personaje sin su cabeza, que luego pego en su lugar a la medida requerida. Eso me permite mantener el parecido, ahorrándome tiempo en el dibujo.
También dibujo en hojas separadas, escenas complicadas, como peleas, paisajes, objetos complejos que me servirán para colocarlos en los cuadritos que los requieran. Es un buen truco cuando el paisaje se repite, ya sea un interior o un exterior y que se puede repetir.

Una mujer de acción
Así encaré la realización de La Cazadora, personaje que hice para MUTANTE.
    Con mi colega, habíamos concordado en realizar nuevas historias de las que veníamos haciendo para BALAZO, que publicaba material clásico.
Mi primer desafío era el guión. Como elegimos personajes femeninos para la nueva revista, luego de descartar varias ideas, opté por centrarme en una mujer del futuro que hiciera un trabajo poco común a su género: cazar animales o seres de lejanos planetas. Lo bueno que tiene ubicarla en el futuro es que cualquier cosa puede sucederle sin restarle credibilidad. Sólo hay que poner la imaginación al servicio de la historia. Y dejar que fluya libremente. Luego corto todo lo superfluo, la ubico en cantidad de cuadritos y páginas y tengo resuelto el guión y su nombre para una primera aventura: La Cazadora.







   Ahora debía corporizarla. Si fuese un personaje masculino, sería un tipo musculoso, de espaldas anchas, lleno de armas y artefactos, pero una mujer es mejor tratarla como tal, recia pero sin perder su elegancia, le  dibujé su rostro con fuerte mandíbula, solo un poco como para darle fuerza. Ojos claros, boca chica y cabello al ras, lo que le da un toque masculino, que agrega personalidad.
También dibujé su compañero de aventuras: Rob, un robot  volador y su nave espacial.
El paso siguiente es bocetar a lápiz toda la historieta. En este paso, fijo las acciones que se puedan destacar y  las hago en hoja separada, a tinta. Me servirá para agregarla en el cuadro que lo requiera cuando armo la historieta en la compu.
   Debo calcular los espacios para los globos, aunque generalmente, dibujo todo el cuadrito y como luego se aplican en photoshop, me permite colocarlos junto con los textos sobre la escena. Sólo hay que mantener el criterio que se lee de izquierda a derecha y que no se crucen los diálogos de los distintos personajes. En este caso, al ser solo un solo personaje, es muy fácil, salvo cuando interactúa con el robot, por eso, diferencio el globo haciéndolo diferente al de ella.
   Siempre trabajo día a día, terminando una o dos páginas, entintadas y listas para scanear y completar el armado en photoshop.
Al completar toda la historia, se la envío a mi colega Gonzalo Palmer, que le aplica el color y luego colocará en los lugares reservados en la revista.





   Por mi parte empiezo a bocetar otro guión, escribiendo las ideas que se me ocurren en un block, que luego iré desarrollando en la computadora. Así La Cazadora vuelve a la acción una vez más y eso me da una enorme felicidad, porque es mi personaje, creado, escrito y dibujado por mí, un lujo que me doy desde que empecé a dibujar y que me paga lo que no recibo en dinero.