viernes, 12 de octubre de 2012

Desde mi caballete

Hace mucho que miro el caballete con dos o tres cuadros empezados y me digo: "Mañana los sigo pintando", después voy a mi tablero donde todos los días dibujo y me olvido de aquellas pinturas que me esperan, arriba, en el ático, para terminarlas. Esta es una de esas. Como tiene sus dificultades, la vengo pintando desde el 2003,  me cuesta seguirla. Lo peor que le pueda pasar a un pintor es "perder el interés por" la pintura y tampoco me gusta pintar desmotivado, así que el cuadro seguirá inconcluso por unos años más.

Ilustraciones


Cada chica con su mascota
Como para no "olvidar" este estilo, cada tanto vuelvo a la pluma 
(la vieja y querida pluma de las que usábamos antes de que apareciera la computadora 
con su impronta digital) y que tanto bien hace al pulso, lo mismo que el pincel.