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martes, 6 de noviembre de 2012

Mi método de trabajo

Hace poco un joven amigo me envió un email, preguntándome como podía hacer para dibujar unas tiras. Había visto las mías y estaba interesado en que le explicara mi forma de trabajo. Sin que esto parezca dar una lección -eso ya lo hice hace años -subo estos croquis y bocetos que no había deshechado y servirán para la muestra. Lo demás corre por cuenta del novel dibujante.

Cuando trabajo con un ayudante que me entinta,
hago una copia a lápiz, dejando el dibujo lo más limpio posible para
que no se confunda y para eso uso un tablero con un vidrio que tiene una luz
de abajo que permite ver por transparencia. 
Con el guión bien estudiado, los personajes que aparecerán en la historia bocetados previamente y con fotos de los interiores y calles, autos, etc, en fin, lo que pida la historia, comienzo a plantear en un simple croquis, los globos de texto y los personajes, cuadro por cuadro, página a página. Esta es la página 4 de mi personaje Lautaro Garrone y que se publicó en la revista Quimera.
1)
Hago un croquis previo de toda la historia, porque a veces me faltan datos, como un arma o un paisaje , y tengo tiempo de buscarlo antes de empezar el boceto.
Con los cuadritos marcados y utilizando lápiz azul, que después será eliminado en la computadora y que me evita la molestia de borrar 10 o 20 páginas, lo que me fastidia mucho, planto el dibujo.
 2)
Utilizo mucho las líneas de base y voy armando el dibujo en base a figuras geométricas, aunque tenga las fotos de los modelos, ya que las fotos deforman y un ojo avizor lo puede ver y remediar antes de cometer un error del que después se arrepentirá. Por eso lo mejor es dibujar desde el esqueleto inicial, no el de huesos, sino el que se usa en base a óvalos, cilindros, y todas las líneas que sean necesarias para completar el dibujo. Al hacerlo en azul y no tener que borrar después de entintado, el papel resiste más.
Hace años, cuando todavía no tenía la computadora como herramienta, primero de todo dibujaba los textos a mano con su globito y después hacía los personajes y el resto de cada cuadrito.
Ahora que tengo un programa desde el que coloco globitos y texto, me agiliza mucho el tiempo de dibujo y además, el texto queda mejor presentado ya que tengo un tipo de letras de historietas acorde: la Baloon Lettering que me gusta mucho y se asemeja a las dibujadas a mano.
Hasta no tener todas las páginas terminadas a lápiz, no empiezo a entintar.

3) El entintado lo comienzo por los rostros y manos, generalmente a pluma. Luego con un pincel Nº 6 entinto el resto, tratando de balancear las luces (blancos) con las masas de negro. Si tengo tiempo, lo doy vuelta al dibujo para no verlo y me alejo del tablero. Camino, voy a donde tengo mi depósito de libros y dibujos y miro un poco de todo. Luego vuelvo al tablero, me enchufo los auriculares con buena música y con una fibra de 6 negro, termino los detalles de los fondos y retoco lo que me parezca necesario. Casi no uso témpera blanca, pero a veces para destacar luces, la aplico bien espesa para que tape bien la línea o el área de tinta negra.
4) Ahora que todas las páginas quedaron listas, esto me puede llevar unas semanas de trabajo diario, las escaneo y como ya dije, por medio del Photoshop aplico los globitos (previamente dibujados y entintados a mano) que ya tengo archivados y agrego el texto que está escrito en otro programa, el Word, como me lo envió el guionista, o lo escribí yo mismo.


Un dibujo muy criticado

Hacía un par de años que escribía y dibujaba la tira diaria de "Viviana y Yamandú", personajes creados por Enrique Ardito, quién se había retirado por razones de salud del diario donde trabajaba, cuando publiqué un domingo esta plancha donde exponía al personaje Willy Castillo en una actitud de ruego por el contrapersonaje que le había dibujado. Todo en clave de humor, pero alguien no lo vio así y creyeron que era un ataque a las personas con problemas.
En la semana posterior llegó una carta al diario donde pedían que volviera Ardito, porque mis guiones no les gustaban, aunque sí mi dibujo (¡menos mal!). Decía que eran un grupo de amigas que mientras desayunaban leían las tiras y esa -precisamente- les había chocado porque atacaba a una persona "diferente",denostando al sexo femenino y otras consideraciones más, lo que me hizo sacar dos conclusiones: si leían el diario, todos los días ¡eran del propio diario! y si se sintieron ofendidas con ese dibujo, se sintieron retratadas!
No le pedí al director Fasano hacer uso de mi derecho a réplica, ya que la carta había salido publicada en el Correo de Lectores y seguí con la historia, sin cambiar esos personajes. Queda como una perla más de varias en mi larga carrera como profesional.