sábado, 2 de febrero de 2013

Un indio menos.

He tomado la decisión de no seguir dibujando las historietas de Charoná ni nada para la revista, porque ya se ha desbordado mi vaso de la paciencia. Ya me pasó antes con Viviana y Yamandú y en el mismo diario (¡mannaccia!). Los personajes por supuesto no comen todos los días, ni pagan el alquiler ni todas las facturas e impuestos, pero su dibujante depende de que le paguen en fecha, por lo menos, pero esta gente hace del olvido su razón de permanecer en este generoso país sin que a nadie se le mueva un pelo. ¿A quién le importa que no se le pague a un simple dibujante? Como a nadie le importa, a mí tampoco me importa dejar de dibujar, ya seguiré pintando y dibujando para mí o para quién me llame y honre su deuda. En mi extensa carrera de dibujante han quedado un sinfín de cuentas sin cobrar y de las que he dejado en el olvido.Esta será otra más.

3 comentarios:

CyberPlant dijo...

Lamentable que esto suceda, pero es muy comun aca en Uruguay. Te exigen y luego al momento de pagar te pasean..

Arriba y gracias por tus creaciones!

Marta Siola dijo...

Crecí con Charoná y siento mucho afecto por él. Gracias! Lamento la situación, ojalá este medio pueda sensibilizar a más gente. Admiro a todos los dibujantes por su don y he tratado de trasmitir ese sentimiento a mi hijo. Arriba! Que tus propios personajes te impulsen a seguir creando!

william gezzio dijo...

Gracias por sus comentarios, amigos.Es muy ingrato reconocer que nuestro país mantenga una plaga de vividores y que no se pueda (quiera) hacer nada. Nos sentimos en la más triste soledad.
Abrazos
William