martes, 5 de noviembre de 2013

El Día de los Niños

Los años dorados
Ya lo he comentado en post anteriores: mi mejor época como dibujante fue cuando trabajé para aquél pequeño gran suplemento para niños del diario El Día.
  Con un director que nos trataba como sus iguales, aunque él fuera Inspector de Enseñanza Primaria y maestro de escuela y estaba dotado de una cultura enciclopédica, de amplia y generosa bondad como persona. Tenía la gentileza de escucharnos a cada uno de los que conformábamos el equipo: al principio éramos dos dibujantes: José Rivera y yo, un diagramador.
Abate y varios colaboradores, entre maestros, profesores y especialistas en distintos temas.
(Años después se agregaron Cristina Cristar, Eduardo Barreto y Antonio W. Lemos)
   Este gran hombre: Nelson Gamboyi, no hacía distingos y nos trataba a todos por igual, a mí, que era un dibujante que recién comenzaba , me permitía opinar como los demás y muchas veces, la mayoría, aceptaba mis elucubraciones historietísticas, por lo que hice todo lo que se me ocurrió y jamás tuve una negativa, salvo en alguna falta ortográfica que se me escapó sin querer. (¡Cuánto extrañé aquellos días de creatividad bien entendida cuando tuve que seguir por otros caminos y me topé con "sesudos directores" o "seudojefes de arte"...!)
  Desgraciadamente casi no me quedan originales de esos años.Al no haber computadoras no tengo registros tampoco, pero en el intento de ordenar cajas con dibujos, encontré estas tres páginas de un cuento ilustrado por mí, para el suplemento Nº 227 de 21 de marzo de 1973! A 40 años de distancia!
Apenas recordaba esas ilustraciones que hice en un estilo distinto al que siempre utilicé, empleando el collage y los grises para imitar la fotografía. Se ven los textos pegados directamente, que se sacaban de las "galeras" en hojas largas y en papel de diario.


5 comentarios:

Martha Barnes dijo...

Muy lindo lo que contás, muy afortunado haber tropezado con buena gente, También yo tuve la suerte de que en mis comienzos,haya conocido estupendas personas,y cito uno que lloré como a un padre cuando murió , Fué el Sr Poncinibio ,de Ed. Columba. Martha

william gezzio dijo...

Gracias, querida Martha por tus periódicos comentarios. El señor que cuento y que fue como un mecenas para mí, también falleció, lamentablemente, pero me dejó su enorme generosidad que no encontré en años posteriores....En fin, gajes de este hermoso oficio...
Saludos
William

juancarlos dijo...

Supe colaborar allí tambien, querido amigo. Cuando el coordinador era el maestro Neyra Hermosas épocas aquellas, aún las recuerdo con mucho cariño

juancarlos dijo...

Supe colaborar allí tambien, querido amigo. Cuando el coordinador era el maestro Neyra Hermosas épocas aquellas, aún las recuerdo con mucho cariño

juancarlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.